jueves, 6 de agosto de 2015

ESTE JUEVES...........................RELATOS DEL FRÍO




   Este jueves Dorotea nos ha invitado a escribir sobre el frío en su blog LAZOS Y RAÍCES.

     La muchacha se desliza por el lago helado sobre los patines. Lleva un vestido de gasa negro que ondea al viento. Se apoya en una sola pierna a la vez que  eleva  la otra, bien estirada, hacia el cielo. Los brazos se alargan sobre su cabeza y juntan los dedos de  las manos. Está a punto de realizar una pirueta pero nunca consigue terminarla. Al fondo se divisan las montañas nevadas pobladas de figuritas de todos los colores que descienden deslizándose sobre los esquís. Ella nunca ha subido a la montaña, toda su vida es deslizarse sobre los patines. De pronto nota un pequeño movimiento, una sombra monstruosa  se refleja en el hielo del lago. Tiene la sensación de que va a suceder de nuevo y mira hacia arriba. Sí, es él. La inmensa cara oscurece el cielo, claro hasta ese momento. Dos enormes ojos negros  se acercan más y más, la boca torcida en una mueca de maldad. Todo está perdido, el gigante ataca de nuevo y ella no puede escapar. El torbellino se desata  arrasando todo a su paso. La nieve revolotea a su alrededor a una velocidad de vértigo y en todas direcciones. Sus pies se despegan del suelo y se siente arrastrada por una fuerza descomunal que la hace chocar contra el hielo y el cielo una y otra vez. Ya no distingue nada, todo es blanco, todo es nieve.

    -¡Hugo, te he dicho un montón de veces que no debes agitar tan fuerte la bola de nieve! ¿Ves? La patinadora se ha caído y ya no puede levantarse…¡eres muy bruto Hugo!

18 comentarios:

CARMEN ANDÚJAR dijo...

Muy bueno, me ha encantado, sobre todo ese final inesperado.
Un abrazo

pikxi dijo...

Me gustado mucho tu relato y sobre todo el final.
Un saludo.

Neogeminis Mónica Frau dijo...

jeje inesperado giro humoristico que el has dado al relato que aparentaba ser bastante terrorífico!
Un abrazo

Tracy dijo...

Me encantó ese final.

José Vte. dijo...

Genial!!! un relato que va pasando fases, muy bien hilvanado en la trama para llevar de la angustia a la sonrisa en un final sorprendente y estupendo.
Me encantó.

Un abrazo

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Final sorpresivo. Que sustos se debe dar la patinadora.

Mağ ~ Mağade Qamar dijo...

No es oro todo lo que reluce :-)
Me ha gustado eso de empezar pensando una cosa y al final, zasss, la bola de golpe... Seguramente, jamás hará una pirueta mejor que esa... con tanta naturalidad.
Genial.
Un beso.

AlmaBaires dijo...

Jajajajajaja! ...es genial! ...me sorprendió y gustó ese final!
Como siempre Charo un super placer leerte!

Un beso.

casss dijo...

jajaja... estuviste genial. El final me sorprendió como la bola a la pobre patinadora,jajaj

(cuando quieras te hago un resumen o mejor una extensión de mi relato. La estadística dice que 10 de cada 9 no lo entendieron, jajaja pero jamás pensé que estarías dentro de ellos, uahhhhhh me quiero morir....jajaj)

besos

besos

Leonor dijo...

Vaya final, has estado muy imaginativa. Veo a Hugo con la bola de nieve de nieve sacudiéndola. Me ha sorprendido ese final.

Un beso.

Leonor dijo...

Vaya final, has estado muy imaginativa. Veo a Hugo con la bola de nieve de nieve sacudiéndola. Me ha sorprendido ese final.

Un beso.

Anónimo dijo...

Y has puesto en mi cabeza el recuerdo de una de esas bolas de nieve... en algún sitio la vì, aunque no con la patinadora..
Original y sorprendente el final!!
Nauthiz

LAO dijo...

Una historia con sorpresa Charo!!

LAO dijo...

Una historia con sorpresa Charo!!

Max Estrella dijo...

Si es que quién puede resistirse a agitar una bola de nieve?? Muy buena esa doble perspectiva desde la más que humana muñeca

Dorotea dijo...

El frío ambiente de una patinadora solitaria, una amenaza sacada de las pesadillas más profundas y de pronto, ¡zas! una bola de nieve. Muy buen relato, un abrazo

Mar dijo...

Totalmente sorprendida! Genial. Gracias por tu relato. Un abrazo

José Antonio López Rastoll dijo...

Un relato muy refrescante, Charo, que me hace pensar en lo insignificantes que somos en el universo. También me recuerda un estupendo libro de Laura Gallego: "Alas de fuego". Un abrazo.