sábado, 6 de diciembre de 2014

CONVOCATORIA JUEVERA.................PROJECT U.F.O.

 

“Ezequiel vio la rueda. Ésta es la rueda que dijo ver. Estos son objetos volantes no identificados que la gente dice estar viendo hoy en día. ¿Son una prueba de que estamos siendo visitados por civilizaciones de otras estrellas, o qué son? Las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos comenzaron una investigación de este fenómeno en busca de la verdad. Lo que van a ver es parte de esa búsqueda de 20 años.“
Project U.F.O. (1978)

      El párrafo que veis arriba, es el inicio de una serie de los años 70 llamada "Proyecto UFO". Para mi, aficionada desde pequeñita a estos temas, es una serie  mítica que me trae muy buenos recuerdos de mi infancia, cuando mis hermanos y yo esperábamos ansiosos cada nuevo episodio.                                     El próximo jueves día 11 os invito a recordar esta serie y os pido que escribáis relatos relacionados con cualquier tipo de Objeto Volante No Identificado (o Unidentified Flying Object): avistamientos, persecuciones, abducciones, contactos con seres extraterrestres... todo lo que vuestras mentes se atrevan a imaginar.  
    Por si hay alguien nuevo, paso a resumir las normas:
    Los relatos tendrán una extensión máxima de unas 350 palabras, aunque si alguien se pasa un poquito se admitirá igualmente.
   No empezaré a enlazar los relatos hasta el miércoles por la noche y los admitiré hasta el viernes a última hora.
   Debéis mandarme el relato con el enlace a vuestro blog a esta misma entrada.
   Podéis utilizar mi foto o cualquier otra que os venga bien para vuestra historia.

    Espero que el tema os guste tanto como a mi y me mandéis muchos relatos
    ¡A escribir!


miércoles, 26 de noviembre de 2014

ESTE JUEVES...CUMPLEAÑOS



   Este jueves, aprovechando que el blog del anfitrión cumple siete años, nos invita a celebrarlo con una historia de cumpleaños. Si acudes a su casa LA PLAZA DEL DIAMANTE te encontrarás con muchos amigos que le han llevado su regalo.!FELICIDADES ALFREDO!, aquí está mi regalo, espero que te guste.

   Hace tiempo que empecé a notar algo extraño. A veces, en ese espacio intermedio entre la vigilia y el sueño, sentía un hormigueo que empezaba en  los dedos de las manos recorriéndome por entero hasta el dedo gordo del pie, y una sensación de levedad, de no existir, se apoderaba de mi cuerpo hasta que con un golpe brusco volvía de nuevo a sentirme densa, como si una mano  tirara de mi otro yo para que no abandonara la jaula corporal. Otras veces era cuando me miraba al espejo por las mañanas y de repente una parte de mi cara dejaba de reflejarse por un breve instante, hasta que cerraba y abría los ojos rápidamente y todo volvía a estar en su sitio.
   El otro día, me pasó cuando estaba con mi hermana pequeña comiendo en un restaurante. Quise pagar la cuenta mientras ella estaba en el lavabo pero por más que levantaba la mano una y otra vez para llamar al camarero, éste parecía traspasarme con la mirada, como si yo no estuviera sentada en aquella mesa. Cuando mi hermana volvió, hizo un leve gesto y el camarero  acudió enseguida. Estás muy pálida, comentó, pareces a punto de desintegrarte. Debe de ser la menopausia, que me anda rondando, ya sabes…y las dos comenzamos a reírnos.

   Ahora, cuando hace diez minutos que estamos en  el 1 de noviembre, día en que cumplo 50 años, sé que la transformación  ha comenzado y que es irreversible. Empiezo a ver a través de mis manos que poco a poco van volviéndose cada vez más difuminadas hasta llegar a desaparecer. La invisibilidad avanza por los brazos y lo devora todo en un proceso lento pero imparable. No tengo miedo, ya había oído hablar de esta alteración, aunque nunca pensé que fuera tan literal. 

Nota: Agradezco a los que me felicitan con retraso pero he de explicar que no ha sido mi cumpleaños todavía y que el relato es totalmente ficticio (de momento ja ja ).




                                 Gracias por tu regalo Alfredo!

jueves, 6 de noviembre de 2014

ESTE JUEVES...EL A B C DE LA DIMENSIÓN DESCONOCIDA



                                                                     EL SEÑOR F.

      Como cada mañana de sábado, el señor F. sale a pasear con Bowie, su dálmata de cuatro años. Son las nueve en punto de la mañana. Bowie menea la cola excitado mientras esperan el ascensor. Cuando entran, un olor rancio, como a bolas de naftalina de las que su abuela ponía en los armarios para ahuyentar a las polillas, impregna el ambiente. Bowie olisquea frenético la esquina derecha de donde surge una pequeña nube de vapor que se va agrandando por momentos. Un fuerte tirón hace soltar la correa al señor F. que observa atónito cómo  su perro es engullido por la húmeda blancura. Apenas consigue reaccionar, se da cuenta de que ya deberían haber llegado a la planta baja y sin embargo el ascensor no ha parado. Inquieto, aprieta una y otra vez el botón de parada sin que se produzca el efecto deseado. Se agacha y mira a través de la nube que poco a poco se va haciendo más pequeña. Instintivamente, antes de que la nubecilla desaparezca, empuja con los pies la esquina del ascensor que no opone ninguna resistencia. Nota cómo las piernas cuelgan al otro lado y siente miedo. Por un momento piensa en sacarlas y olvidarse del asunto, pero no puede dejar a Bowie a merced de lo que quiera que sea lo que se lo ha llevado. Con un ligero empuje, introduce el resto del cuerpo entre las paredes. Sus pies se apoyan en algo duro y respira aliviado. Al menos hay suelo, piensa. Aparece en una especie de jardín en el que no hay flores de colores porque todo es en blanco y negro, sin embargo hay muchos olores: olor a tierra, a pino, a madera, a sudor, a la lluvia que caerá en breves momentos, a una hembra en celo...son tantos que su nariz no está preparada para recibirlos y siente un ligero mareo pero ni siquiera se tambalea porque se da cuenta estupefacto de que está a cuatro patas. Escucha su nombre una y otra vez en una voz que le resulta extraña: ¡Félix, Félix! ¿Dónde estás? ¡Félix, Félix!

   Quiere contestar, pero solo un ladrido sale de su garganta.




                               
                                        Gracias por tu regalo Yessy!

Más historias sobre la Dimensión Desconocida en el blog de Jessy Kan MANIFIESTO DE AMOR

jueves, 30 de octubre de 2014

HALLOBLOGWEEN 2014



 Como cada año llegadas estas fechas, Teresa Cameselle nos convoca a participar en su blog con un relato de "terror-pavor". Si queréis  disfrutar pasando miedo de verdad con todas las colaboraciones pinchad AQUÍ
   Yo participo con este relato titulado LOS CHICOS DEL MAÍZ como homenaje a mi admirado Stephen King.


       Hay un niño sentado en una gran piedra situada a la entrada del sendero que lleva a la casa. Lleva un traje negro con camisa blanca que resulta anacrónico. Es un niño muy guapo, de piel blanquísima y pelo negro. Me extraña verlo allí porque según la agencia, la casa está sola en varios kilómetros a la redonda, por eso mismo la escogí para terminar mi novela. No veo ningún coche alrededor. A la derecha y a la izquierda del sendero se extienden grandes campos de maíz que se mecen al compás del ligero viento. Detengo el coche a la altura del chiquillo que no tendrá más de siete años. Le pregunto que si está solo y necesita ayuda a lo que responde, con una sonrisa enigmática y clavando sus profundos ojos azules en mí, que está esperando a sus hermanos. Desconcertada por su mirada, continúo hasta la casa, aparco y voy sacando el equipaje y las provisiones para un mes.
      Al cabo de un rato, mi pensamiento vuelve al niño y miro por la ventana para ver si continúa sentado en la piedra. Respiro aliviada cuando veo que ya no está. Unos minutos después llaman a la puerta. Es él. ¿Me invitas a pasar a tu casa?, me dice. Asiento con la cabeza y cruza el umbral muy despacio, como si fuera un ritual. ¿Me das un vaso de agua? Voy a buscarlo a la cocina y cuando vuelvo el niño ha desaparecido. Un escalofrío recorre mi cuerpo, la temperatura ha descendido bruscamente y el vaho sale de mi boca con cada exhalación. Salgo al calor externo y rodeo la casa. El niño no está. El sol se está ocultando por el horizonte, la suave brisa se ha transformado en un viento desagradable, fuerte y frío.
        Estoy agotada, me preparo una sopa caliente y me voy a dormir. Caigo en un sueño profundo  al instante. Me despierto sin motivo aparente y miro a la ventana. La cara de una niña rubia se pega al cristal y sus manos lo arañan produciendo un agudo chirrido. Al momento otras caras angelicales con expresión hambrienta se suman a la primera. Sus caninos sobresalen de sus labios contraídos en una horrible mueca. La visión es espeluznante. Sus ojos miran algo que hay detrás de mí. Horrorizada vuelvo la cabeza hacia atrás y allí está él, con su traje negro y una expresión triunfante.

         ¡Entrad hermanos, y demos gracias a nuestra anfitriona por el alimento que nos va a ofrecer!

          
    Por si alguien se queda con ganas de más, dejo el enlace al blog Letra Digital  Uruguay de nuestro amigo Luis Bernardo Rodríguez que en Octubre ha estado  dedicado al terror y donde yo he participado con un relato titulado MISTERIOS DOLOROSOS


martes, 21 de octubre de 2014

ADIÓS PRINCESA




Te levantas sin que suene el despertador. Has tenido una noche agitada. Tus sueños han estado plagados de grandes masas de agua en movimiento que se desplazaban arrasando con todo lo que encontraban a su paso: coches, camiones, casas, árboles...un agua de color marrón que se tornaba rojiza en algunos momentos. Tú estabas en un sitio elevado, seguro, grabándolo todo y disfrutando del poder de la naturaleza desatada.
   Estás inquieto, deseas que llegue el momento cuanto antes. No puedes dejar de pensar en ella. Debes prepararte para ese momento, todo debe salir a la perfección, no podrías perdonarte ningún fallo. Desayunas. Haces tus ejercicios de musculación. Tienes que mantener tu cuerpo perfecto, sin un gramo de grasa, todo músculo. Haces tres series de quince de cada ejercicio: bíceps, tríceps, hombros, pectorales...te miras en el espejo mientras lo haces. Te gusta tu cuerpo, a las mujeres también les gusta. Notas sus miradas de admiración cuando te ven con las camisetas ajustadas que sueles usar. A ella también le gustarás, seguro. Piensas en ella, en sus grandes ojos negros, en su piel blanca, tan diferente de la tuya, en su pelo negro. Una erección pugna por llegar al culmen, intentas rebajarla, haces ejercicios de respiración, quieres reservarte para después, para cuando llegue el momento deseado. Te metes en la ducha. El agua helada cae sobre tu cabeza y sobre tu miembro erecto. Poco a poco vuelve a su posición de reposo. Te enjabonas y cortas el agua de la ducha. Despacio, deleitándote en el proceso, deslizas la maquinilla de afeitar por todo tu cuerpo excepto por tu cabeza. No soportas el vello corporal, es sucio. Vuelves a dar el agua de la ducha y observas cómo la espuma desaparece por el desagüe. Cuando acabas te embadurnas con aceite Johnsons, contemplas cómo  resbalan las gotitas por tu piel morena antes de absorberlas con la toalla. Imaginas el contraste de tu piel con la suya, blanco y marrón, como la nocilla que te daba tu madre para merendar cuando eras niño. A ti te gustaba poner en el pan un trozo blanco, en el otro lado un trozo marrón, y en el centro lo mezclabas todo. Te parece una bonita alegoría de lo que vas a hacer con ella. ¡Es tan hermoso! La emoción te embarga. ¿Qué estará haciendo en este momento? ¿En qué pensará? No sabe que vas a ir a buscarla, es una sorpresa. Cuando te vea se pondrá un poco nerviosa, es la primera vez, pero tú la ayudarás a relajarse y luego todo será perfecto, tal y como lo has imaginado y como ha sucedido otras veces. Te vistes despacio, pantalón negro y camiseta blanca. Te pones gomina en el pelo pero no te perfumas, no te gusta esconder el olor corporal. Miras el reloj, tienes que cruzar toda la ciudad pero tienes tiempo de sobra. Te gusta hacer las cosas despacio, disfrutarlas, regodearte, deleitarte.
   En el coche vas escuchando la radio mientras recorres la avenida de La Constitución, no hay pistas sobre el pederasta de ciudad lineal, el miedo se está apoderando de la población del barrio, la policía dobla sus efectivos dedicados al caso...y bla ,bla bla. Llegas a tu destino, aparcas a unos cien metros de la puerta de acceso. Te colocas las gafas de sol y te sientas en un banco a esperar que llegue la hora. Faltan cinco minutos para que salga. Se te hacen eternos. Una sirena empieza a sonar y se oyen las voces de los niños que salen en tropel.  Las mamás y los papás recogen a sus retoños. Ella siempre sale de las últimas, sola, y espera a que venga su madre a recogerla un poquito más tarde. Hoy la recogerás tú. Le dirás que su madre ha tenido un accidente, que eres policía y que la llevarás al hospital. Le enseñaras la placa falsa y le sonreirás, con eso bastará.
   Ya la ves, se ha quitado el suéter verde y se ha quedado con el polo blanco. La falda tableada azul marino deja ver sus rodillas llenas de postillas. Lleva un calcetín subido y otro bajado. Es una delicia.
   Una mano cae sobre tu hombro cuando te vas a levantar. Te sobresaltas y vuelves la cabeza con rapidez. Al principio no reconoces a la persona que tienes delante y que ríe estrepitosamente ¡Coño, Márquez! ¿Qué haces tú por aquí, tan lejos de tu barrio? ¡Qué casualidad! ¿Cuánto hacía que no nos veíamos, diez, doce años? ¡Joder, qué casualidad! ¡Venga, vamos a tomar una caña! ¡Yo tampoco suelo venir nunca por aquí! Y sigue hablando sin dejarte apenas meter baza, como cuando érais pequeños, siempre con su verborrea absorbente. Le sonríes y le palmeas la espalda mientras con el rabillo del ojo ves a tu princesa, a tu muñequita de porcelana allí sola, esperando, y le dices adiós para siempre, porque la próxima vez tendrás que cambiar de zona.


jueves, 9 de octubre de 2014

ESTE JUEVES...ENCRUCIJADA



   Hola amor, sé que no debo presionarte pero la angustia me consume esperando tu respuesta. Cuento los días que nos quedan hasta que podamos estar juntos, porque sé que si me quieres tanto como yo a ti, no dejarás pasar esta oportunidad. Ya tengo los billetes, Madrid –Caracas para el día 21 a las 19,00 horas. Te quiero, y doy gracias a la vida por haberte encontrado de nuevo después de tantos años. Repaso en mi cabeza los momentos que hemos pasado este verano y eso me da esperanzas para pensar que vendrás conmigo, que viviremos juntos y felices el resto de nuestras vidas. Sé que dejar a tu hijo es muy duro para ti, pero piensa que pronto él tendrá que empezar a vivir su vida y tú te quedarás sola con ese hombre que no te merece. Podréis veros a menudo, sabes que el dinero no es ningún problema. Nos veremos en el aeropuerto. Ven conmigo. No quiero perderte de nuevo.
   David acaba de leer el mensaje y la sorpresa, el miedo y el desconcierto se apoderan de él. Ha descubierto un secreto que no podrá desvelar o él mismo descubrirá su falta. ¿Quién es el tal Carlos que remite el mensaje dirigido a su madre hace unos días?
   Hoy es viernes, día 20. Su madre acaba de despedirse de él hace media hora. Iba al pueblo a ver a la abuela, que según ella estaba un poco pachucha.
- Hasta el domingo, había dicho abrazándolo fuerte.

-Vale mamá, que solo es hasta el domingo, había protestado él, deshaciéndose del abrazo, sin sospechar que tal vez fuera el último en mucho tiempo.


Podéis leer más relatos sobre encrucijadas en el blog de Pepe DESGRANANDO MOMENTOS

miércoles, 1 de octubre de 2014

ESTE JUEVES...IDIOMAS




   Juan Carlos Celorio nos convoca este jueves en su blog ¿Y QUÉ TE CUENTO? para que hablemos de los idiomas, aquí va mi relato.

   Empezó en verano. A mí me habían cambiado al turno de tarde sustituyendo a una compañera de baja por maternidad. Cuando yo me iba él no había llegado todavía y cuando volvía ya estaba durmiendo porque madrugaba muchísimo. Los dos trabajábamos algunos sábados, aunque nunca eran los mismos. Nos comunicábamos a través de pos-it en la nevera, los míos de color rosa y los suyos naranja:
"Te he dejado pollo en la nevera”. Te quiero.
"Cómprame espuma de afeitar". Yo también.
   Un domingo de cada tres yo iba a comer a casa de mi madre y él a casa de la suya pero casi nunca era el mismo pues él tenía que coincidir con su hermana que trabajaba a turnos. Los sábados por la noche cada uno salía con sus amigos por separado, no conviene mezclar, decíamos.
    Cuando mi compañera se reincorporó a su puesto, no quise volver a mi antiguo turno y le dije a él que la habían despedido.
    El primer domingo, después de muchos, que coincidimos a la hora del desayuno, unos extraños sonidos guturales escaparon de mi boca cuando dije: buenos días cariño. Él me miro con cara sorprendida. Carraspeé y lo intenté de nuevo: buenos días cariño, ¿qué tal has dormido?, es lo que pensaba decir, pero otra vez sonidos ininteligibles, posiciones extrañas de la lengua, aspiraciones, movimientos de labios diferentes...
-¿Qué dices, me estás vacilando?

   Pero no le estaba vacilando, fui el primer caso de xenoglosia espontánea documentado en España. Estaba hablando en arameo, pero puedo hablar también en acadio, gótico, nórdico antiguo, egipcio....aunque...es curioso que solo sea capaz de hacerlo cuando una relación está llegando a su fin.