jueves, 15 de septiembre de 2016

ESTE JUEVES........................SEPTIEMBRE




      Este jueves, Encarni, en su blog Brisa de Venus, nos invita a contar una historia inspirada por este mes que acabamos de comenzar: Septiembre.
      Podréis leer todas las historias participantes pinchando Aquí
      A mí me ha inspirado este relato:

   Como cada año cuando iba a llegar  septiembre, Vicente empezaba a sentir un aleteo de mariposas en el estómago, le costaba dormirse y concentrarse en cualquier tarea que requiriese atención era una misión casi  imposible. La noche del último día de agosto apenas podía pegar ojo, pero por la mañana se levantaba temprano para acudir al quiosco más grande de la ciudad y ver qué nuevas colecciones se presentaban en fascículos la nueva temporada. Era una sensación indescriptible. Tenía una afición compulsiva a adquirir los dos primeros fascículos de cualquier cosa que se pudiera coleccionar. En la vitrina, que ya tenía que ampliar de nuevo, tenía toda serie de artículos reproducidos en miniaturas, que había ido comprando a lo largo de los años: guitarras de todas las estrellas del rock mundial, dedales, rosarios, abanicos; la mandíbula inferior, el cerebro, los ojos y las costillas de una réplica del esqueleto humano; el capó y las ruedas de atrás del Seat 600D; una réplica articulada en miniatura del tiranosaurus rex y del diplodocus; tenía también dos libros de descubrir la filosofía, las dos primeras entregas de la guía médica familiar, de ciencias extrañas, aromaterapia, armas medievales….pero nunca o casi nunca continuaba la colección. Se decía a sí mismo que cuando encontrara una realmente motivadora lo haría.
   Cuando la vio supo que esta vez sí que lo iba a conseguir, total, solo eran diez, pensó. “Las 10 arañas más letales del mundo” rezaba el título en el impresionante folleto,  y debajo, en una cajita de metacrilato, la primera entrega: la viuda negra. Era lo más bonito que había visto en su vida, de color negro brillante, con una mancha roja en el abdomen y con esas largas y estilizadas patas también negras. Estaba colocada encima de una piedra blanca lo que la resaltaba todavía más. La reproducción tenía tanta calidad que parecía real y además se podía sacar de la cajita. Emocionado, se la llevó a casa, se deshizo de todo el embalaje, la sacó de la cajita y la puso en un lugar principal de la estantería. Pensó que al día siguiente la volvería a guardar  para que no cogiera polvo pero hoy le apetecía mirarla así.
   Antes de irse a dormir aquella noche, le echó el último vistazo a “su viuda” como había empezado a llamarla interiormente. Despertó bruscamente, con un dolor punzante en el brazo derecho, intentó moverse, pero estaba completamente paralizado y le costaba respirar.  Por la blanca sábana vio correr a su “viudita”... Su último pensamiento fue que tampoco esta vez  iba a conseguir completar la colección.  



      

18 comentarios:

  1. Madre mía que susto. La viuda negra no llevaba libro de instrucciones y pasó lo que tenía que pasar.
    Creo que mucha gente hace exactamente lo mismo que tu protagonista en relación a las colecciones, porque comprados los primeros números ilusiona como si fuera la colección entera.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. jajaja excelente historia con impensado final y suave roce con lo imposible!... son de las que más me gustan
    =)
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Guau, ¡que final!
    Si fuera psicólogo diría que toda su vida estaba buscando ese momento, pero como no lo soy, me limito a reír con la historia del pobre Vicente.
    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Muy buen final y además tocas el tema de los fascículos coleccionables que aparecen Septiembre tras Septiembre.

    ResponderEliminar
  5. Que buenoooooo, ese humor negro que nos pinta tu septiembre. Lástima no pueda coleccionar vidas.
    Un beso

    ResponderEliminar
  6. Muy buena historia. Ante la tristeza poética de septiembre, viene bien este rasgo de humor de tu bello relato.
    Besos.

    ResponderEliminar
  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  8. Septiembre, creo que todos hemos comprado esa primera entrega de algunas colecciones. Bien inspirado el relato y con un final magnífico. La narración perfecta.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  9. Un final realmente terrible. Esta vez si que no acabó la colección.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  10. Y además se le terminaron las oportunidades de terminar alguna. Ya no podrá.
    Me parecía que ibas a aportar algo de tu estilo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  11. Segunda entrega no habrá, desde luego...pero la pregunta es...¿con cuántos mini trastos te has encontrado tú en casa por los septiembres? :)

    ResponderEliminar
  12. Ahh! me encantó! que buena historia para septiembre, con tu sello tan personal!
    Abrazo juevero

    ResponderEliminar
  13. Ahh! me encantó! que buena historia para septiembre, con tu sello tan personal!
    Abrazo juevero

    ResponderEliminar
  14. Magnífico relato con un final muy en la linea a la que nos tienes acostumbrados. Da igual que hubiera intentado lograr una colección completa porque es un misterio insondable cómo casi siempre desaparecen del mercado pasadas cuatro o cinco semanas. Creo que sólo logré completar una enciclopedia de la fotografía, pero muchos fascículos tuve que pedirlos directamente a la editorial porque en los kioscos no estaban nunca.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  15. Coleccionista hasta el final el bueno de Vicente. Me encanta esa mirada tuya en la que cualquier objeto cotidiano puede convertirse en una amenaza. No olvides recopilar este cuento junto a otros hasta completar un nuevo libro.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  16. Qué idea tan original. Me ha despertado una sonrisa. Muy bueno.

    ResponderEliminar
  17. Qué idea tan original. Me ha despertado una sonrisa. Muy bueno.

    ResponderEliminar
  18. https://anna-historias.blogspot.com.es/2016/09/muerte_25.html?m=1

    ResponderEliminar