miércoles, 14 de noviembre de 2018

MEDIA HORA......................JORGE DAVID ALONSO CURIEL




TÍTULO: MEDIA HORA
AUTOR: J. D. ALONSO CURIEL
EDITORIAL: APACHE LIBROS
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2018
GÉNERO: RELATO ERÓTICO


SOBRE EL AUTOR:
Jorge David Alonso Curiel (Valladolid 1975),  es licenciado en Filología Hispánica, escritor, crítico cinematográfico y articulista en diferentes periódicos. Ha publicado numerosas obras de diferentes géneros: la novela breve Las guerras han terminado, el libro de relatos eróticos Tu mejor pecado y los libros de relatos cortos Yo conocí  un hombre satisfecho, Saber Moverse y La noche del Escaparate (ver reseña), el poemario Reflejos en el cristal cotidiano (ver reseña) y numerosos relatos en diversas antologías.

OPINIÓN PERSONAL:
      Una de las tres citas colocadas en la primera página del  libro es del escritor  Augusto Monterroso y dice así: “La gente prefiere pasar su existencia sin que le recuerden que la vida es triste.”
   Pues bien, mientras he leído este libro, Jorge David ha conseguido que una sonrisa, e incluso a veces una carcajada, me hicieran dejar de pensar en la tristeza en  que se había sumido  mi vida cuándo me lo regaló. Estoy segura de que para él, pensar que sus pequeñas historias  puedan ser un bálsamo para el desánimo en la vida de un lector, ya lo hace el hombre más feliz del mundo.

    Este es el tercer libro de relatos que leo de Jorge David, los otros fueron: Saber moverse y La noche del escaparate. La primera diferencia que encuentro con los otros dos es la temática, porque Media Hora es un libro de relatos exclusivamente eróticos y "canallas"  empleando aquí el término canalla, o al menos yo así lo entiendo,  en el sentido de pícaro y transgresor. La otra diferencia  es la extensión de los mismos, pues aquí la mayoría no llega a las tres páginas y hay bastantes que no ocupan ni una, con lo que entrarían en la categoría del microrrelato.
    El estilo de Jorge David sigue siendo sencillo y claro, con un lenguaje nada tímido, que llama a las cosas por su nombre sin ningún tipo de miramiento, pero siempre con un tono de humor y naturalidad que hace que en ningún momento, o al menos a mí no me lo parece, resulte soez o grosero, pero,  eso sí, como bien dice en su contraportada es "una mirada libre alejada de esa lacra de lo "políticamente correcto" que nos ahoga y que tantas miserias está creando en nuestro mundo y en el entorno artístico". El sexo es tratado aquí como algo placentero de lo que disfrutar, algo natural de lo que no hay que avergonzarse, algo común y presente en el pensamiento y en el día a día de todas las personas y que no hay por qué ocultar.
    Son 67 relatos (tal vez hubiera sido buena idea redondear a 69), por lo tanto hay una gran variedad de situaciones y de temas aunque el fondo, por supuesto, es siempre el mismo, el sexo en todas sus variantes y situaciones demostrando la fascinante imaginación que posee el autor.  Hay relatos cargados de humor negro como "Palabras desde el otro lado",  "Estar con mujer" o  "Buenos viajes"; de ciencia ficción como "Conferencias"; de realismo mágico como "El tornado” o “Centímetros” ; románticos como "En el paredón"; tristes como "El balcón”; históricos como "Confesión"   o simplemente divertidos como "Mario", "Encuentro", “Sueño”, “Noches”, “Como piedra maciza “o “Saber o no saber” por citar algunos de los que más me han gustado.
    Es muy difícil resistirse a la tentación de leerse el libro de una sentada, porque realmente no cuesta ningún trabajo y es un total divertimento, pero creo que es mejor contenerse un poco las ganas de encadenar un relato con otro e irlos leyendo a ratitos, unos cuantos cada vez para disfrutarlos y saborearlos mejor. Otra opción es dejarte llevar por el momento y leerlos todos en una tarde tonta en el sofá para luego volver a leer los que más te hayan gustado con más calma. Eso lo dejo a tu elección o a tus circunstancias.

jueves, 18 de octubre de 2018

CLUB DE NOVELA NEGRA...........EN SILENCIO, DE MARIN LEDUN


TÍTULO: EN SILENCIO
AUTOR: MARIN LEDUN
EDITORIAL: VERSÁTIL
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2018
GÉNERO: NOVELA NEGRA/THRILLER PSICOLÓGICO

SOBRE EL AUTOR:
    Marin Ledun nació en Francia en 1975. Es autor de más de una veintena de novelas que le han supuesto numerosos premios literarios, entre otros el Prix Transfugue 2016 a la mejor novela negra francesa por En silencio (En douce).

RESUMEN:
   Sur de Francia. Un hombre está encerrado en un cobertizo aislado. Tras seducirlo, su secuestradora, Émilie, le disparó a quemarropa. Él puede gritar todo lo que quiera porque nadie va a oírle: están en una perrera, en medio de la nada. Ella le dice que hace cinco años, cuando era una joven enfermera, fue víctima de un conductor. El accidente le costó una pierna. El destino se encarnizó con ella. La ira de Émilie se vuelve tan poderosa como su sed de venganza.

OPINIÓN PERSONAL
     Esta novela la hemos leído en el club de lectura de novela negra, aunque todos hemos coincidido en que no es la clase de  novela negra a la que estamos acostumbrados en el sentido de que no existe investigación de la policía, que se limita a hacer una aparición más bien anecdótica, sino que lo que nos muestra es la comisión, el desarrollo y el desenlace del delito, a la vez que nos introduce en la mente y las motivaciones del verdugo que  también es una víctima de la sociedad y sobre todo de  sí misma.
    El primer capítulo es realmente impactante,  pues además de estar escrito de una manera rápida y con descripciones muy concisas el final nos deja petrificados cuando,  sin motivo aparente,  una mujer llamada Émilie conoce a un hombre llamado Simon en las fiestas del pueblo, se lo lleva al sitio donde vive (una caravana en una perrera) con la intención de mantener relaciones sexuales y sin motivo evidente le pega un tiro en una pierna. A partir de aquí el autor va intercalando  el tiempo presente con sucesos ocurridos en la vida de la protagonista, marcada profundamente   por la muerte de su padre, a la que sigue el suicidio de su madre, y después por el accidente que la dejó sin una pierna el día que cumplía 35 años. El autor nos presenta a un personaje cuya principal obsesión parece ser la venganza, pero a lo largo de la novela no queda claro que este sea el principal motivo, o si lo es, al final se mezcla o se transforma en otra cosa. Existe en Emilie un gran sentimiento de desclasamiento social que se hace patente no sólo después del accidente en el que pasa a ser una discapacitada, sino mucho antes, cuando llega un momento en que no le encuentra sentido a su vida, marcada por el alcohol y la promiscuidad en las relaciones sexuales y es ese sentimiento el que le produce un desequilibrio emocional que la hace autodestructiva y peligrosa para los demás.
    La mayor parte de la acción se desarrolla en una perrera situada al lado de un río en un ambiente sucio, desagradable, maloliente, donde siempre está presente el ladrido de los perros  causando una sensación opresiva y angustiosa. Esto, junto con las continuas referencias a las relaciones sexuales de Emilie basadas en el morbo que,  según ella misma, produce su prótesis y su discapacidad en los hombres, pueden causar  en algunos  lectores una impresión de degradación moral y miseria humana que hiere su sensibilidad.
     Es una novela llena de dolor físico y emocional, de rabia, de frustración, de celos, de violencia, de desesperación, de injusticia vital , de envidia, contada con palabras muy  crudas y de una forma concisa y rápida, con descripciones claras y precisas, que crean y nos introducen en una atmósfera opresivaa  y decadente, llena de tensión y violencia.
      Personalmente lo que más me ha costado entender son los mecanismos psicológicos que llevan a la protagonista a actuar como lo hace. Me ha sorprendido el giro argumental que al final nos lleva a una catarsis y una especie de reconciliación con el ser humano,  que cambia por completo el desarrollo de la acción.

   En silencio me ha parecido una novela de intriga psicológica con una gran parte de crítica a la injusticia social en general y una reflexión sobre cómo determinados sucesos de nuestra vida  pueden llegar a marcarnos  para siempre obligándonos a entrar en una espiral emocional de la que es muy difícil salir sin que nadie salga herido. 



jueves, 4 de octubre de 2018

ESTE JUEVES..............."RITOS INICÍATICOS"



   Después de un año sin participar en esta reunión de los los jueves, hoy, por fin, se han reunido inspiración y tiempo para poder unirme a la convocatoria de mi amigo Juan Carlos y contar una pequeña historia sobre ritos de iniciación.
   Allá va.
   Para leer todos los relatos participantes podéis visitar el blog:  ¿Y qué te cuento?



     Solo tienes que cerrar los ojos y contar hasta diez…
     No llegó a cinco.
   Cuando despertó estaba desnudo y solo tirado en posición fetal sobre un suelo frío y húmedo. Una ligera luz entraba desde arriba  por entre las rendijas de lo que  parecían tablas de madera. Era de noche y seguramente había luna llena. ¿Cómo había llegado hasta aquí? Sentía un dolor muy fuerte en la parte de atrás de su cabeza ¿Tal vez había tenido un accidente? Intentó estirarse para desentumecer sus piernas, pero chocaron con las paredes del habitáculo, lo intentó  también con sus brazos con el mismo resultado. Consiguió ponerse a cuatro patas y palpar a su alrededor para constatar que era circular. Inmediatamente su corazón se puso a palpitar desbocado cuando se acordó  del relato “El pozo y el péndulo”  que tantas veces había leído y sufrido en su juventud. Intentó respirar y tranquilizarse. Tenía mucho frío. De pronto, la trampilla se abrió por un momento y alguien arrojó un líquido caliente sobre él que lo empapó por completo. A la sensación agradable del principio le siguió una de repulsión y  asco al sentir el penetrante olor a orina humana. Ahora oía risas contenidas. Quería llorar, pero se obligó a controlar sus lágrimas de rabia o sería peor. La trampilla se abrió de nuevo para dejar caer el fétido abono que se adhirió a su cuerpo húmedo por la orina. Tenía que aguantar un poco más o jamás lograría salir victorioso y ser aceptado. Apretó los dientes y aguantó el estúpido ritual.
   Ahora lo recordaba todo, su novia  le había contado entre risas muchas veces lo que antiguamente le hacían los mozos a los forasteros que intentaban casarse con una del pueblo.
   Antiguamente...


martes, 11 de septiembre de 2018

MR. MERCEDES.............................STEPHEN KING




TÍTULO: MR. MERCEDES (Trilogía Bill Hodges 1)
AUTOR: STEPHEN KING
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2014
EDITORIAL: PLAZA & JANÉS
GÉNERO: POLICIACA/ SUSPENSE

   Tenía ganas de leer esta novela no solo porque es  uno de mis escritores favoritos desde que era una adolescente, sino porque había oído hablar de ella calificándola como la primera novela policíaca que ha escrito y quería ver cómo se desenvolvía. La verdad es que no me ha defraudado.
    En esta novela, el misterio no está en descubrir al asesino, porque desde los primeros capítulos sabemos que se llama Brady Hartsfield, que tiene 28 años, que vive con su madre alcohólica con la que tiene una relación incestuosa, y que mató a su hermano pequeño, aunque este no sea el crimen que hay que resolver. El crimen que hay que resolver es el de la autoría de la matanza de ocho personas a manos de un automovilista que conducía un Mercedes gris,  porque,  aunque nosotros (los lectores) ya lo sepamos, la policía no. Es un crimen sin resolver hasta que el asesino, cansado de permanecer en el anonimato, decide mandarle una carta a Bill Hodges, uno de los inspectores que llevó el caso, que ya está retirado, retándole a que lo atrape.
    Bill Hodges, 62 años, separado, con una hija que vive lejos y a la que nunca ve, se siente deprimido porque echa de menos la actividad policial. Se pasa las tardes sentado en un La-Z-Boy  bebiendo cerveza y viendo programas cutres en TV lo que le ha hecho engordar y pensar cada vez más a menudo en el suicidio. La carta del asesino le devuelve a la acción y le da un motivo para seguir viviendo.
    Lo que en un principio es un mano a mano  entre él y Brady (Mr. Mercedes) se convierte en un juego en el que entran otros dos participantes: primero Jerome Robinson, un chico negro de 17 años que vive con su familia en un barrio de blancos, que probablemente irá a Harvard y que ocasionalmente hace pequeños trabajitos para Hodges. Jerome le ayudará en la investigación, que por supuesto se lleva a cabo sin el conocimiento de la policía,  debido a su inteligencia y a sus amplios conocimientos de informática. La otra persona que ayudará, incomprensiblemente, a Hodges es Holly, una mujer que en un principio tiene problemas mentales por lo que se encuentra bajo la custodia de su madre, pero que bajo esa apariencia de locura, esconde unas habilidades que, bien encauzadas, contribuyen a la captura del asesino.
   Aunque quizá los personajes no sean demasiado novedosos por separado, si lo es que actúen los tres complementándose durante la investigación y que después continúen siendo amigos a pesar de las diferencias de edad y de condición. En cambio el  asesino, aunque es un personaje bien construido, a mí personalmente me parece demasiado típico.
    La trama no es demasiado complicada, consigue mantener el ritmo y es muy entretenida con algunos momentos de tensión hasta el último momento, en el que me esperaba lo peor y por eso mismo consiguió sorprenderme. Me ha gustado bastante, aunque por desgracia no tiene un buen final, la pequeña historia de amor que surge entre Bill y la hermana de la dueña del Mercedes robado, porque es una historia muy real y muy tierna.
   Por otra parte, la historia no tiene en absoluto nada de fantástica, no hay fantasmas ni elementos sobrenaturales sino todo lo contrario. Todo es tan real que eso mismo produce miedo, porque en cualquier lugar hay perturbados capaces de ocasionar una  matanza  con un elemento tan a la mano como un simple automóvil.


  
   

viernes, 17 de agosto de 2018

EL ALIENISTA..........................CALEB CARR



TÍTULO: EL ALIENISTA
AUTOR: CALEB CARR
AÑO DE PUBLICACIÓN: 1994
EDITORIAL: EDICIONES B
GÉNERO: POLICÍACA/HISTÓRICA


OPINIÓN PERSONAL:
    No había leído nada de este autor y  ni siquiera lo conocía hasta que vi en Netflix la promoción de una nueva serie con este título. He de decir que no había oído nunca la palabra "alienista" y en un primer momento pensé, no sé por qué extraña asociación, que la serie trataba sobre extraterrestres. Estaba completamente equivocada. Un alienista era, a últimos del Siglo XIX, lo que hoy en día llamamos psiquiatra.
    Cuando vi que la serie estaba inspirada en un libro me llamó aún más la atención y a la menor oportunidad lo compré y lo leí.
   La historia está contada en pasado por John  Moore, periodista del Times, 23 años después de haberse producido. Nos cuenta cómo él y otras cuatro personas, a las órdenes del entonces Jefe de Policía Theodore Roosevelt (que después sería presidente de los Estados Unidos) consiguen atrapar a un asesino en serie que se dedica a matar cruel y sádicamente a niños que  ejercen la prostitución en algunos antros de la ciudad de Nueva York.
    Lo primero que me ha gustado de la novela es la perfecta descripción y recreación de todos los ambientes de la ciudad de Nueva York durante los últimos años de 1800. Nos muestra una policía totalmente corrupta que no solo no persigue adecuadamente al asesino sino que intenta ocultar los asesinatos intentando responsabilizar a otros delincuentes. Es por esto que Roosevelt, que intenta hacer una limpieza en el cuerpo, permite una investigación por un equipo formado por él y compuesto por dos jóvenes detectives fuera de toda duda y marginados por los demás por su condición de judíos, por la primera mujer  secretaria en una comisaría de policía, por un alienista que trabaja con niños y que tiene unos métodos y unas ideas un poco controvertidas y por el  periodista que luego es el narrador. Nos muestra también los ambientes  de los barrios más pobres y marginales  de la ciudad donde los inmigrantes son víctimas de la brutalidad policial contraponiéndolo a los barrios más selectos donde se da cita la alta sociedad, en lugares como el Metropolitan Opera House o  el restaurante Delmonico´s.
     Nos presenta también las nuevas técnicas de investigación criminal que empiezan a utilizarse como la dactiloscopia, la grafología, los estudios forenses, así como teorías psicológicas basadas en Freud y otros, los métodos deductivos para predecir el posible comportamiento criminal y sobre todo hace especial hincapié  en  la importancia que tienen  los traumas, maltratos y abusos sexuales, producidos en la infancia en el seno familiar, para un posterior desarrollo de una personalidad asesina.
     Me llama la atención también, que muchos de los personajes son reales, como J.P. Morgan, Roosevelt, o Jesse Pomeroy, internado en la prisión de Sing Sing, y muchos acontecimientos históricos que tienen relación con la trama  como la batalla de Litthe Big- horn.
    Me gusta especialmente el personaje de Sara Howard que lucha con una gran determinación contra una sociedad machista, no permitiendo en ningún momento de la investigación ningún trato de favor ni de delicadeza porque ella no se considera en ningún momento "el sexo débil “sino que quiere ser considerada como uno más del equipo.
   Otro personaje de peso es Laszlo Kreizler, el alienista,  empeñado en demostrar sus teorías sobre la importancia de lo vivido en la  infancia y en descubrir los motivos que llevan a un hombre a ser capaz de matar a unos niños que también han sido maltratados como él mismo. Nos intenta presentar al asesino como otra víctima que inspira compasión porque se ha visto abocado a actuar como lo ha hecho.
    Me parece una novela fascinante en todos los sentidos y aunque en algunos momentos quizá el ritmo se hace un poco lento en los métodos deductivos, es enriquecedora en conocimientos y atrapante en cuanto a la trama. Existe también una dura crítica a la sociedad de la época, a la policía, a la prensa y a la iglesia católica y episcopaliana. Algunas escenas son  muy crudas y  pueden herir alguna sensibilidad, principalmente porque los protagonistas son niños, pero sin duda a mí me ha enganchado  y, por supuesto, ya he empezado a ver la serie.




     

domingo, 15 de julio de 2018

EL FUEGO INVISIBLE.................JAVIER SIERRA



TÍTULO: EL FUEGO INVISIBLE
AUTOR: JAVIER SIERRA
EDITORIAL: PLANETA
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2017
GÉNERO: MISTERIO

RESUMEN:
   “David Salas es un estudiante recién doctorado en el Trinity College (Dublín), que pasa sus vacaciones en su Madrid natal. Allí se encuentra con una escritora amiga de su abuelo fallecido, Victoria Goodman, y con su misteriosa ayudante. Se inicia así una misteriosa investigación sobre la muerte de uno de los alumnos de Lady Goodman y la extraña búsqueda literaria del resto de sus alumnos tras el santo grial y la verdad sobre la muerte de su compañero. Tendrán que recorrer distintos lugares de España para descubrir la verdad.”

OPINIÓN PERSONAL:
    He leído varios libros de Javier Sierra y de los dos que recuerdo tengo una buena sensación y sé que me gustaron mucho, aunque ahora no recuerde bien la trama de ninguno de ellos. Uno fue  La cena secreta (2004) y otro La dama azul (1998), por eso, cuando me enteré de que había sido el ganador del Premio Planeta me entusiasmé y en cuanto pude compré el libro y se lo regalé a mi madre, que lo sigue en Cuarto Milenio y también ha leído sus libros, con la intención de leerlo yo después.
    Mi madre, que solo tiene los estudios básicos de su época (leer, escribir y la regla de tres), es una lectora empedernida, que lee todo lo que cae en sus manos incluso dos veces (como las trilogías de Santiago Posteguillo), me dijo cuando lo acabó que no le había entusiasmado, aunque a lo mejor yo le sacaba más fuste. Le tengo que dar toda la razón. Se me ha hecho un poco aburrido y pesado, con demasiados datos y especificaciones sobre el arte románico que hacen la trama lenta y tediosa. Hay  momentos en que parece que la acción y la intriga van a acabar por dominar la novela y eso es lo que me hizo seguir un poquito más a ver si acababa de cuajar, pero no fue hasta más o menos la página 300 (tiene 480) cuando logró captar verdaderamente mi atención.
   Es posible que yo no tenga el nivel cultural adecuado para saber apreciar la calidad o la importancia de los temas sobre los que en realidad gira la novela: la inspiración literaria, el arte románico, la simbología, el esoterismo y la búsqueda del grial como vía del conocimiento y no como la copa que fue usada por Jesús en la última cena, pero mi modesta opinión es que a pesar de tener los elementos necesarios para hacer una obra llena de intriga y misterio, el autor no consigue mantener el ritmo que yo esperaba, intercalando demasiados pasajes que se hacen soporíferos.
     Entiendo, sin embargo, que precisamente lo que a mí no me gusta, puede que a otros lectores les pueda fascinar, pues a su favor debo decir que nos muestra otro punto de vista de sitios tan conocidos como el parque del Retiro de Madrid, el Jardín del Recuerdo de Dublín, el parque de Montjuic de Barcelona, así como una gran descripción de iglesias y museos dedicados al Románico de Valencia y Huesca. Son  interesantes también las curiosidades y relaciones entre  artistas tan conocidos como Valle Inclán, Mark Twain, Yeats, Mozart, Mendelssohn, Wagner y otros representantes de la cultura y la música.
     Sin duda el libro está muy bien escrito y documentado, las descripciones son fantásticas, complementadas por estupendos grabados y mapas y el lenguaje utilizado es de una gran riqueza, pero a mí me ha resultado difícil de terminar.

 
 

miércoles, 6 de junio de 2018

TODAS LAS NOCHES MIRO AL CIELO



TODAS LAS NOCHES MIRO AL CIELO

    Mi amigo Ramón ha sido abducido por los extraterrestres. No sé cuándo ha podido suceder, aunque es posible que fuera aquel día nublado que fuimos a cazar lagartos al depósito. Ramón es mi mejor amigo desde hace unos meses cuando su padre llegó trasladado al cuartel. Al principio me caía bastante mal porque no se juntaba con los niños más pequeños que él, pero al final no le quedó más remedio porque todos los de su edad se marcharon. En realidad solo tiene tres años más que yo, o sea doce, pero quiere hacer como que tiene más. Nos hicimos amigos un día que yo llegué al cuartel con un lagarto enorme que había cazado en el depósito. Cuando lo saqué de la caja donde lo llevaba y lo cogí por detrás de la cabeza para que no me mordiera, todos los chavales me hicieron un corro y me preguntaban que dónde lo había cogido, que si me había costado mucho y algunos se atrevieron a pedirme que se lo dejara coger, pero yo les dije que de ninguna manera, que mi lagarto no se lo dejaba a nadie. Mi padre estaba de puertas ese día y cuando vio el alboroto que había a mi alrededor, se colocó el tricornio en la cabeza y me dijo que fuera. A mí mi padre sin tricornio ya me daba miedo, pero cuando se ponía el tricornio parecía que la cara le cambiaba y se ponía tan serio que no parecía ni mi padre. El caso es que me entró un canguelo de aúpa, pues me había dicho montones de veces que no quería que fuese al depósito a cazar lagartos, y mucho menos que los trajera a casa. Ramón debió de verme la cara de terror porque me dijo: dámelo, que yo te lo guardo, y sin pensármelo dos veces se lo di y fui a ver a mi padre. Cuando la tempestad había pasado, fui a buscar a Ramón a las eras y allí estaba, tumbado en la hierba seca al lado de la caja de zapatos donde había guardado el lagarto. A partir de este día nos convertimos en amigos inseparables. 
   Ramón es un poco cojo porque de pequeño tuvo una enfermedad que se llama polio y se quedó así para siempre, pero tuvo suerte porque podía haberse quedado paralítico del todo y entonces ya no hubiéramos podido ser amigos, porque los paralíticos, que yo sepa, no pueden ir con la silla de ruedas a cazar lagartos, hay demasiadas piedras en el camino y se atascaría todo el rato. A veces, cuando teníamos que correr, él se quedaba un poco para atrás pero cuando yo veía que había mucha distancia entre nosotros, me paraba y lo esperaba. Me sentaba en el suelo y le decía: ¡Venga cojo, que te la cojo! y me partía de risa,  pero Ramón no se enfadaba y me contestaba: ¡Vale manco, que te la arranco! y los dos nos moríamos de la risa. Bueno, Ramón me decía eso porque yo soy manco de verdad, pero de nacimiento. Tengo la mano izquierda doblada hacia abajo y por más esfuerzos que haga es imposible que la pueda poner derecha, y los dedos no los puedo mover, pero eso no me impide cazar más lagartos que Ramón que tiene las dos manos bien. Es un don que me ha dado Dios, poder cazar lagartos con una sola mano, y no sólo lagartos, también he cogido alguna culebra, ranas, sapos, un ratón...y una vez, eso sí, con un frasco de cristal, cacé un alacrán, pero cuando lo llevé a casa, mi padre me dijo que si era tonto, me dio una colleja, tiró el alacrán al suelo y le pegó un pisotón con las botas de campaña que lo dejó irreconocible. A mí casi se me saltan las lágrimas pero aguanté porque si mi padre me ve, me pega otra colleja.
   El caso es que el día que yo pienso que Ramón fue abducido, fue un día que hacía calor, pero había muchas nubes grises en el cielo. Cuando llegamos al depósito de agua, nos tumbamos como siempre un rato en la roca grande y plana que hay a la derecha del tanque y yo me quedé mirando una nube con una forma elíptica (esta palabra la he aprendido en proyecto U.F.O.) y muy grande que perfectamente podía haber tenido una nave extraterrestre camuflada entre ella. No sé por qué ese día como el sol no quemaba nos quedamos dormidos. Nos despertamos cuando unas gotitas de lluvia nos empezaron a caer en la cara y nos fuimos rápidamente a mi casa a merendar. Al llegar, una sorpresa nos estaba esperando: mi hermana mayor, la que vive con mi abuela, había llegado a pasar el verano como todos los años. Mi hermana mayor se llama Nieves, y yo la odio. Menos mal que vive con mi abuela en el pueblo, que está bastante lejos de donde vivimos mis padres y yo. Solo nos vemos en verano, en Navidad, y en Semana Santa. Mi hermana vive con mi abuela desde que se murió el abuelo. El caso es que Ramón nunca había visto a mi hermana y cuando ella le dio dos besos, a él se le puso la cara como un tomate de roja, sobre todo las orejas que las tenía un poco de soplillo. Cuando mi madre nos hizo el bocadillo de tortilla francesa y nos bajamos al patio a comerlo, Ramón me dijo que mi hermana era muy guapa. ¿Muy guapa? Le dije yo extrañado. A mí me parece normal y corriente. Además si la vieras cuando se pone de mala leche, que es bastante a menudo, no dirías lo mismo, le dije. Y es que mi hermana se transforma cuando está de mala leche. Yo procuro no estar cerca de ella porque cuando le parece me suelta una colleja y me llama imbécil, además como ella es tan obediente y tan estudiosa, a mi padre se le cae la baba con ella y siempre está diciéndome que si Nieves esto, que si Nieves lo otro, que a ver si tomas ejemplo de Nieves que saca muy buenas notas y no como tú que eres un bandarra...y otras cosas por el estilo.
   El caso es que desde ese día Ramón cambió. A veces le hablaba y parecía que no me escuchaba y tenía que repetir las cosas varias veces. De repente le dio por no querer ir a cazar lagartos y lo que le apetecía era que nos quedáramos en mi casa viendo la tele con mi hermana, o irnos a bañar al río, con mi hermana, o jugar a los juegos reunidos, con mi hermana...pero a mí lo que me apetecía era estar cuanto más lejos de mi hermana mejor.
     Por eso empecé a fijarme en la nuca de Ramón, para ver si tenía alguna señal extraña que le hubieran hecho los extraterrestres al llevarlo a su nave nodriza para explorarlo. Pero Ramón tiene mucho pelo y tan duro como el alambre y es muy difícil ver lo que hay debajo. También intentaba  fijarme en sus brazos, por si tenía pinchazos de agujas o algo así, o en la columna vertebral cuando íbamos al río. Intentaba hacerlo disimulando porque si nos estaban mirando y se daban cuenta de que yo lo sabía, igual venían a por mí también. Pero la evidencia definitiva (también lo he sacado de proyecto U.F.O.) la tuve cuando cazamos aquel lagarto tan grande que casi no cabía en la caja, lo llevamos a mi casa y lo escondimos debajo de la cama. Mi hermana nos vio y vino toda chula a ver lo que estábamos escondiendo. Yo le dije que se sentara, que se lo iba a enseñar, con la intención de gastarle una buena broma porque a mi hermana le aterrorizan los reptiles. Cuando se sentó en la cama, abrí la caja de cartón y le eché el bicharraco encima. Mi hermana pegó un grito y yo me empecé a reír como un loco mientras ella hacía aspavientos con las manos a la vez que se quedaba blanca como la pared. Ramón me miró a los ojos y me dijo: tú eres idiota Javier. Cogió el lagarto, lo tiró al suelo y le pegó un pisotón con las playeras que lo dejó tan espachurrado como el alacrán que pisó mi padre.
   Desde entonces no le he vuelto a hablar, y todas las noches miro al cielo a ver si vienen los extraterrestres y se lo llevan a su planeta.