domingo, 15 de julio de 2018

EL FUEGO INVISIBLE.................JAVIER SIERRA



TÍTULO: EL FUEGO INVISIBLE
AUTOR: JAVIER SIERRA
EDITORIAL: PLANETA
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2017
GÉNERO: MISTERIO

RESUMEN:
   “David Salas es un estudiante recién doctorado en el Trinity College (Dublín), que pasa sus vacaciones en su Madrid natal. Allí se encuentra con una escritora amiga de su abuelo fallecido, Victoria Goodman, y con su misteriosa ayudante. Se inicia así una misteriosa investigación sobre la muerte de uno de los alumnos de Lady Goodman y la extraña búsqueda literaria del resto de sus alumnos tras el santo grial y la verdad sobre la muerte de su compañero. Tendrán que recorrer distintos lugares de España para descubrir la verdad.”

OPINIÓN PERSONAL:
    He leído varios libros de Javier Sierra y de los dos que recuerdo tengo una buena sensación y sé que me gustaron mucho, aunque ahora no recuerde bien la trama de ninguno de ellos. Uno fue  La cena secreta (2004) y otro La dama azul (1998), por eso, cuando me enteré de que había sido el ganador del Premio Planeta me entusiasmé y en cuanto pude compré el libro y se lo regalé a mi madre, que lo sigue en Cuarto Milenio y también ha leído sus libros, con la intención de leerlo yo después.
    Mi madre, que solo tiene los estudios básicos de su época (leer, escribir y la regla de tres), es una lectora empedernida, que lee todo lo que cae en sus manos incluso dos veces (como las trilogías de Santiago Posteguillo), me dijo cuando lo acabó que no le había entusiasmado, aunque a lo mejor yo le sacaba más fuste. Le tengo que dar toda la razón. Se me ha hecho un poco aburrido y pesado, con demasiados datos y especificaciones sobre el arte románico que hacen la trama lenta y tediosa. Hay  momentos en que parece que la acción y la intriga van a acabar por dominar la novela y eso es lo que me hizo seguir un poquito más a ver si acababa de cuajar, pero no fue hasta más o menos la página 300 (tiene 480) cuando logró captar verdaderamente mi atención.
   Es posible que yo no tenga el nivel cultural adecuado para saber apreciar la calidad o la importancia de los temas sobre los que en realidad gira la novela: la inspiración literaria, el arte románico, la simbología, el esoterismo y la búsqueda del grial como vía del conocimiento y no como la copa que fue usada por Jesús en la última cena, pero mi modesta opinión es que a pesar de tener los elementos necesarios para hacer una obra llena de intriga y misterio, el autor no consigue mantener el ritmo que yo esperaba, intercalando demasiados pasajes que se hacen soporíferos.
     Entiendo, sin embargo, que precisamente lo que a mí no me gusta, puede que a otros lectores les pueda fascinar, pues a su favor debo decir que nos muestra otro punto de vista de sitios tan conocidos como el parque del Retiro de Madrid, el Jardín del Recuerdo de Dublín, el parque de Montjuic de Barcelona, así como una gran descripción de iglesias y museos dedicados al Románico de Valencia y Huesca. Son  interesantes también las curiosidades y relaciones entre  artistas tan conocidos como Valle Inclán, Mark Twain, Yeats, Mozart, Mendelssohn, Wagner y otros representantes de la cultura y la música.
     Sin duda el libro está muy bien escrito y documentado, las descripciones son fantásticas, complementadas por estupendos grabados y mapas y el lenguaje utilizado es de una gran riqueza, pero a mí me ha resultado difícil de terminar.

 
 

miércoles, 6 de junio de 2018

TODAS LAS NOCHES MIRO AL CIELO



TODAS LAS NOCHES MIRO AL CIELO

    Mi amigo Ramón ha sido abducido por los extraterrestres. No sé cuándo ha podido suceder, aunque es posible que fuera aquel día nublado que fuimos a cazar lagartos al depósito. Ramón es mi mejor amigo desde hace unos meses cuando su padre llegó trasladado al cuartel. Al principio me caía bastante mal porque no se juntaba con los niños más pequeños que él, pero al final no le quedó más remedio porque todos los de su edad se marcharon. En realidad solo tiene tres años más que yo, o sea doce, pero quiere hacer como que tiene más. Nos hicimos amigos un día que yo llegué al cuartel con un lagarto enorme que había cazado en el depósito. Cuando lo saqué de la caja donde lo llevaba y lo cogí por detrás de la cabeza para que no me mordiera, todos los chavales me hicieron un corro y me preguntaban que dónde lo había cogido, que si me había costado mucho y algunos se atrevieron a pedirme que se lo dejara coger, pero yo les dije que de ninguna manera, que mi lagarto no se lo dejaba a nadie. Mi padre estaba de puertas ese día y cuando vio el alboroto que había a mi alrededor, se colocó el tricornio en la cabeza y me dijo que fuera. A mí mi padre sin tricornio ya me daba miedo, pero cuando se ponía el tricornio parecía que la cara le cambiaba y se ponía tan serio que no parecía ni mi padre. El caso es que me entró un canguelo de aúpa, pues me había dicho montones de veces que no quería que fuese al depósito a cazar lagartos, y mucho menos que los trajera a casa. Ramón debió de verme la cara de terror porque me dijo: dámelo, que yo te lo guardo, y sin pensármelo dos veces se lo di y fui a ver a mi padre. Cuando la tempestad había pasado, fui a buscar a Ramón a las eras y allí estaba, tumbado en la hierba seca al lado de la caja de zapatos donde había guardado el lagarto. A partir de este día nos convertimos en amigos inseparables. 
   Ramón es un poco cojo porque de pequeño tuvo una enfermedad que se llama polio y se quedó así para siempre, pero tuvo suerte porque podía haberse quedado paralítico del todo y entonces ya no hubiéramos podido ser amigos, porque los paralíticos, que yo sepa, no pueden ir con la silla de ruedas a cazar lagartos, hay demasiadas piedras en el camino y se atascaría todo el rato. A veces, cuando teníamos que correr, él se quedaba un poco para atrás pero cuando yo veía que había mucha distancia entre nosotros, me paraba y lo esperaba. Me sentaba en el suelo y le decía: ¡Venga cojo, que te la cojo! y me partía de risa,  pero Ramón no se enfadaba y me contestaba: ¡Vale manco, que te la arranco! y los dos nos moríamos de la risa. Bueno, Ramón me decía eso porque yo soy manco de verdad, pero de nacimiento. Tengo la mano izquierda doblada hacia abajo y por más esfuerzos que haga es imposible que la pueda poner derecha, y los dedos no los puedo mover, pero eso no me impide cazar más lagartos que Ramón que tiene las dos manos bien. Es un don que me ha dado Dios, poder cazar lagartos con una sola mano, y no sólo lagartos, también he cogido alguna culebra, ranas, sapos, un ratón...y una vez, eso sí, con un frasco de cristal, cacé un alacrán, pero cuando lo llevé a casa, mi padre me dijo que si era tonto, me dio una colleja, tiró el alacrán al suelo y le pegó un pisotón con las botas de campaña que lo dejó irreconocible. A mí casi se me saltan las lágrimas pero aguanté porque si mi padre me ve, me pega otra colleja.
   El caso es que el día que yo pienso que Ramón fue abducido, fue un día que hacía calor, pero había muchas nubes grises en el cielo. Cuando llegamos al depósito de agua, nos tumbamos como siempre un rato en la roca grande y plana que hay a la derecha del tanque y yo me quedé mirando una nube con una forma elíptica (esta palabra la he aprendido en proyecto U.F.O.) y muy grande que perfectamente podía haber tenido una nave extraterrestre camuflada entre ella. No sé por qué ese día como el sol no quemaba nos quedamos dormidos. Nos despertamos cuando unas gotitas de lluvia nos empezaron a caer en la cara y nos fuimos rápidamente a mi casa a merendar. Al llegar, una sorpresa nos estaba esperando: mi hermana mayor, la que vive con mi abuela, había llegado a pasar el verano como todos los años. Mi hermana mayor se llama Nieves, y yo la odio. Menos mal que vive con mi abuela en el pueblo, que está bastante lejos de donde vivimos mis padres y yo. Solo nos vemos en verano, en Navidad, y en Semana Santa. Mi hermana vive con mi abuela desde que se murió el abuelo. El caso es que Ramón nunca había visto a mi hermana y cuando ella le dio dos besos, a él se le puso la cara como un tomate de roja, sobre todo las orejas que las tenía un poco de soplillo. Cuando mi madre nos hizo el bocadillo de tortilla francesa y nos bajamos al patio a comerlo, Ramón me dijo que mi hermana era muy guapa. ¿Muy guapa? Le dije yo extrañado. A mí me parece normal y corriente. Además si la vieras cuando se pone de mala leche, que es bastante a menudo, no dirías lo mismo, le dije. Y es que mi hermana se transforma cuando está de mala leche. Yo procuro no estar cerca de ella porque cuando le parece me suelta una colleja y me llama imbécil, además como ella es tan obediente y tan estudiosa, a mi padre se le cae la baba con ella y siempre está diciéndome que si Nieves esto, que si Nieves lo otro, que a ver si tomas ejemplo de Nieves que saca muy buenas notas y no como tú que eres un bandarra...y otras cosas por el estilo.
   El caso es que desde ese día Ramón cambió. A veces le hablaba y parecía que no me escuchaba y tenía que repetir las cosas varias veces. De repente le dio por no querer ir a cazar lagartos y lo que le apetecía era que nos quedáramos en mi casa viendo la tele con mi hermana, o irnos a bañar al río, con mi hermana, o jugar a los juegos reunidos, con mi hermana...pero a mí lo que me apetecía era estar cuanto más lejos de mi hermana mejor.
     Por eso empecé a fijarme en la nuca de Ramón, para ver si tenía alguna señal extraña que le hubieran hecho los extraterrestres al llevarlo a su nave nodriza para explorarlo. Pero Ramón tiene mucho pelo y tan duro como el alambre y es muy difícil ver lo que hay debajo. También intentaba  fijarme en sus brazos, por si tenía pinchazos de agujas o algo así, o en la columna vertebral cuando íbamos al río. Intentaba hacerlo disimulando porque si nos estaban mirando y se daban cuenta de que yo lo sabía, igual venían a por mí también. Pero la evidencia definitiva (también lo he sacado de proyecto U.F.O.) la tuve cuando cazamos aquel lagarto tan grande que casi no cabía en la caja, lo llevamos a mi casa y lo escondimos debajo de la cama. Mi hermana nos vio y vino toda chula a ver lo que estábamos escondiendo. Yo le dije que se sentara, que se lo iba a enseñar, con la intención de gastarle una buena broma porque a mi hermana le aterrorizan los reptiles. Cuando se sentó en la cama, abrí la caja de cartón y le eché el bicharraco encima. Mi hermana pegó un grito y yo me empecé a reír como un loco mientras ella hacía aspavientos con las manos a la vez que se quedaba blanca como la pared. Ramón me miró a los ojos y me dijo: tú eres idiota Javier. Cogió el lagarto, lo tiró al suelo y le pegó un pisotón con las playeras que lo dejó tan espachurrado como el alacrán que pisó mi padre.
   Desde entonces no le he vuelto a hablar, y todas las noches miro al cielo a ver si vienen los extraterrestres y se lo llevan a su planeta.
                                                                                                       










                                                                                                       






sábado, 19 de mayo de 2018

AL OTRO LADO DEL MIEDO.......................DAVID JASSO



TÍTULO: AL OTRO LADO DEL MIEDO
AUTOR: DAVID JASSO
EDITORIAL: CAZADOR DE RATAS
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2018
GÉNERO: THRILLER

SOBRE EL AUTOR:
   Nació en Zaragoza en 1961. Es productor audiovisual y locutor profesional. También ha trabajado como periodista en prensa, radio y televisión. Entre sus obras más importantes podemos destacar: Lo que ves cuando cierras los ojos(2017), Disforia(2015), Abismos (2011), El pan de cada día (2011), Cazador de mentiras (2007), La silla (2006), además de numerosos relatos en diversas antologías algunos de los cuales como Hijos del hielo o La textura de tu piel (Bajo tu piel) han sido reeditados por la editorial Cazador de ratas.

RESUMEN
   “Imagina que encuentras una mochila que contiene una pistola y gran cantidad de lo que parece ser droga. Quizá pienses que se abre un amplio abanico de posibilidades. Con el arma podrías eliminar fácilmente a quien quisieras (y nadie sospecharía de ti). Y también podrías conseguir un dineral si vendieras esas bolas blancas. Genial. No parece demasiado complicado.
       Pero, tengo malas noticias para ti: no has acertado ni una...”

OPINIÓN PERSONAL
   Contrariamente a lo que pudiéramos pensar por el título, “Al otro lado del miedo” no es una novela de “miedo”,  aunque eso no quiere decir que no provoque en el lector ese sentimiento tan primitivo que puede producir dos efectos ante el elemento que lo causa: o te paraliza o te impele a salir huyendo lo más rápido posible, siempre que ese elemento te lo permita. En este caso, ese elemento perturbador es otro de los personajes a los que David Jasso nos tiene acostumbrados, que,  aunque en mi opinión no llega a la categoría del gran Nolasco (Disforia y Lo que ves cuando cierras los ojos) por nada del mundo me gustaría cruzarme en su camino como le ocurre a Ernestina, pero sobre todo a los tres niños que, para su desgracia, entran en su zona de alcance simplemente por encontrarse en el sitio preciso en el peor momento.
    Pero el miedo también produce otro efecto en quien consigue  superarlo y pasar al otro lado, como le ocurre a Miguel cuando tiene que superar su miedo a la oscuridad, a Nuno, un niño de nueve años obligado a madurar antes de tiempo o a la propia Susana al final de su odisea. Esto es lo que nos muestra la novela si sabemos ver a través de su trama de vértigo.
   Si algo sabe hacer David Jasso es construir personajes potentes  capaces de provocar todo tipo de sentimientos, tanto positivos como negativos,   además de meternos en la piel de cada uno de ellos mostrándonos sus pensamientos y emociones. En este caso, yo diría que los dos más importantes son Susana y Florencio.
    Susana es una mujer,  madre de dos hijos que, movida por la desesperación es capaz de llegar al límite de la humillación para sacar adelante a su familia,  pero que también es capaz de evolucionar y convertir esa humillación en la rabia que la moverá a intentar salir victoriosa.
   “Las sensaciones son como esas mezcladoras industriales de pintura: cuando se vierte un nuevo color, las vetas se combinan con las anteriores configurando espirales y tornados. Se remueven y entremezclan. Dolor, tristeza, rabia, ira. Espiras retorcidas en capas movedizas. No sabe cuál es el color de sus sentimientos, se combinan sin sentido. Pero, pronto, la rabia comienza a teñir su alma.”
   Florencio tiene un problema  que le impide reconocer las emociones faciales de los demás, aunque sabe perfectamente qué provoca dolor y disfruta enormemente con el poder de infligirlo.
   “Retiro la vista de sus caras, no quiero ver más máscaras inexpresivas. Tienen que estar aterrados, es lo lógico, así lo indican sus gritos y su actitud, pero no puedo reconocerlo en sus caras. Me encantaría ver la expresión aterrada de sus ojos, identificarla. Captar en su expresión que saben que yo estoy al mando, que yo detento el poder. Que yo soy el poder. Sería tan bonito…”
      Hay otros personajes también muy interesantes y bien construidos como Gustavo, el marido  de Susana, o Miguel, el adolescente enamorado de su compañera de instituto, Berta, por la que es capaz de hacer cualquier cosa, o “Mono”, el traficante portador de la mochila sobre la que gira toda la acción o “Tigreman”, el putero sin escrúpulos. Y cómo no, volvemos a encontrarnos a viejos conocidos, algunos solamente mencionados, como el doctor Ramírez, Paylay, Isabella  y Nolasco, porque a Jasso, como a Stephen King, no le gusta perder de vista a sus criaturas y a sus lectores, como yo, nos gusta volver a encontrarnos con ellas y reconocerlas.
   Sin embargo, “Al otro lado del miedo” no es una novela de personajes. Es una novela de acción y suspense en la que el ritmo es vertiginoso, donde los acontecimientos principales se encadenan unos con otros en el transcurso de un solo día, con escenas de corte cinematográfico en cámara lenta, en algunos momentos de una crudeza excesiva pero necesaria, porque no es algo fantástico que no pueda llegar a suceder, sino todo lo contrario, y eso es precisamente lo que en este caso puede llegar a producir terror, que toda la violencia que describe pueda ser real. Además, hay también otro tipo de violencia igual de terrorífica que es la del abandono y el olvido por parte de la sociedad y de las instituciones de determinadas personas que no encajan, porque es la misma sociedad la que provoca su exclusión, obligándolas a sobrevivir en ambientes sórdidos, miserables, cochambrosos y desolados.
    Es, para resumir, otra magnífica novela que no te puedes perder. Si has leído anteriormente a David Jasso, es posible que esta no te parezca su mejor obra pero aun así, seguirás pensando que es un auténtico maestro del terror y el suspense. Si no  has leído nada suyo, te recomiendo  que lo hagas sin falta, especialmente La silla, Hijos del hielo, Disforia o Lo que ves cuando cierras los ojos.

     

miércoles, 4 de abril de 2018

EL OTRO LADO......................CARLOS NAVAS



TÍTULO: EL OTRO LADO
AUTOR: CARLOS NAVAS MARTÍNEZ-MÁRQUEZ
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2018
EDITORIAL: AUTOPUBLICADO
GÉNERO: TERROR


SOBRE EL AUTOR:
  Carlos Navas Martínez-Márquez nace en Madrid un 28 de Febrero de 1974, aunque su sangre y andadura profesional se reparten entre Madrid, Las Palmas de Gran Canaria y Málaga, donde reside y trabaja actualmente. Es licenciado en Ciencias Empresariales por la Universidad de Málaga,  así como administrador de "La Web del Terror", una página de Facebook con contenidos relacionados con el terror, la fantasía y el género fantástico en general. 

RESUMEN:
En Lost Signal, el pueblo más aislado del condado de Maryland, oscurece antes que en cualquier otra zona de Norteamérica.
Las leyendas de los lugareños aseguran que muchos de sus habitantes perdieron la cordura en los últimos años, hastiados por la soledad, las largas distancias y la dificultad para las comunicaciones, aunque todavía quedan atisbos de lucidez entre los 23 habitantes que actualmente viven allí.
Corinna Sanders y Jeffrey Logan establecen un extraño lazo de amistad que les lleva hasta una recóndita casa en lo más profundo del bosque, una construcción forestal con un pasado realmente perturbador. El interior de la casa parece albergar un juego psicológico que ambos quieren llevar demasiado lejos. Pero Corinna ha descubierto que salir de las oscuras dependencias de Fairmont Creek no va a ser el único de sus problemas.
El cuerpo de River Ville, un hombre fallecido en extrañas circunstancias, completa un puzzle sobrecogedor en el que ninguna de las piezas encaja, aunque todo parece estar inquietantemente relacionado.

OPINIÓN PERSONAL
     Cuando una novela de un autor desconocido te impacta de manera positiva por su originalidad, como fue mi caso con la primera obra  de Carlos Navas (LA ÚLTIMA HABITACIÓN ) y este autor te envía su segunda novela para que le des tu opinión, indudablemente no puedes decir que no. Por eso, a pesar de haber decidido no volver a hacer ninguna reseña “por encargo” no pude resistir la tentación de decir que sí. 
    “El otro lado” no tiene nada que ver con “La última habitación” aunque el autor vuelve a utilizar algunos recursos bastante efectivos como son las transcripciones exactas de conversaciones telefónicas o  de walkies-talkies,  informes policiales y médicos, mapas, dibujos, esquemas....que aportan a la trama la  frescura,  inmediatez y dinamismo que pierde en algunos momentos en que el estilo narrativo tradicional en tercera persona la hace más  lenta y enredada.
     A la aclaración del argumento de la novela, que pudiera resultar confuso por la complejidad de los temas que trata, contribuye también la forma en que está estructurada: trece partes (divididas a su vez en capítulos cortos), tres epílogos y dos anexos, además de una nota de advertencia del autor que, en mi opinión, resulta innecesaria porque no hay realmente ninguna escena que por su especial crudeza pueda herir la sensibilidad de nadie, aunque esto, claro está, depende de cada uno.
    En cambio los epílogos me parecen muy acertados porque: en el primero, tres días después, nos ayuda a aclarar y relacionar todos los cabos sueltos; en el segundo, una semana después, complementa la historia con las páginas de los periódicos The Baltimore Sun y The Washington Pots que aportan verosimilitud, y un guiño a la anterior novela con  la transcripción de una llamada que nos remite a los hechos ocurridos en “La última habitación” ; y  en el tercero, un mes después, nos presenta una situación inquietante.
     Destacaría también el anexo gráfico con los excelentes dibujos de los lugares donde se desarrolla la acción, a cargo de Javier Bocadulce Carrero, que seguramente se apreciarán mejor en la edición en papel, y el colofón con el   audio del programa de Cuarto Millenium donde se abordan los misterios de la novela como si fueran hechos reales.
   Como resumen final diré que Carlos Navas ha cumplido mis expectativas con su segundo libro creando una trama entretenida, con las dosis adecuadas de intriga y misterio pero sin llegar a la originalidad y la  intrigante acción de La última habitación.

   

    


domingo, 18 de febrero de 2018

CUENTO CHINO



CUENTO CHINO

   La chica que se había comprado unas bolas chinas tenía muchas ganas de llorar. No era nada extraño porque desde que era adolescente había llorado siempre mucho, pero hacía tiempo que ya no quería llorar más porque pensaba que no tenía motivos. Era guapa, o eso le decían muchos hombres y algunas mujeres,  tenía un trabajo que aunque no le gustaba demasiado le permitía leer mucho, que era una de las cosas que más le gustaban de este mundo, y sobre todo tenía una hijo bellísimo, hermosísimo y maravillosísimo, que aunque eran palabras que ella no utilizaba casi nunca, eran las más adecuadas para describirlo.
   La chica que había comprado las bolas chinas por internet, a la que vamos a llamar mujer a partir de ahora pues ya tiene 47 años aunque no los aparenta según muchos hombres y algunas mujeres, tiene un amigoamanteprofesor con el que se acuesta de vez en cuando porque a los dos les gusta así que , las bolas chinas se las ha comprado para fortalecer los músculos vaginales,  que ya tiene un poco fofos de haber tenido un hijo y porque tiene ya 47 años, y darle placer a su amanteamigoprofesor y a ella misma por qué no.
   La mujer, que a lo mejor si le gustan las bolas chinas se compra alguna otra cosa por internet porque quiere probarlo todo, antes pensaba que existía un príncipeazul en algún sitio para ella, pero hace mucho tiempo que sabe que eso es un cuento chino (como las bolas) y por eso cuando su profesoramigoamante le preguntó un día después de hacerelamorfollarojugar  que si era feliz, ella le contestó que pensaba que estaba pasando la mejor época de su vida porque había dejado de buscar lo que sabía que no existía y había encontrado lo que no estaba buscando, algo en lo que él había tenido mucho que ver, porque si no fuera por él, ella nunca podría estar escribiendo lo que está escribiendo ahora a pesar de que sabe que a él no le gusta este estilo (y ella le va  a hacer caso y no lo va a utilizar más) y si no fuera por él nunca habría leído y mucho menos entendido dequéhablamoscuandohablamosdeamor de Raymond Carver y otros relatos maravillosos de Cortázar y Quim Monzó que le han gustado mucho y que le están dando motivos para pensar en otras cosas aparte de por qué muchas veces tiene ganas de llorar.
   La mujer que ya ha probado las bolas chinas, y  no están mal pero tendrá que acostumbrarse, sabe que es posible que todavía pueda tener ganas de llorar algún día pero va a intentar no hacerlo y seguirá escuchando a su amigo y amante y profesor para poder entender de qué va el cuento Catedral de Carver, que se ha leído otra vez esta mañana y no ha conseguido entender. 



jueves, 25 de enero de 2018

EL INSTANTE INFINITO............RAFAEL A. GUTIÉRREZ CANTERO



TÍTULO: EL INSTANTE INFINITO
AUTOR: RAFAEL A. GUTIÉRREZ CANTERO
EDITORIAL: ATLANTIS
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2017
GÉNERO: NOVELA (AUTOAYUDA)

SOBRE EL AUTOR:
  Nació en Algeciras en 1974. Es psicólogo y esta es su primera novela.

RESUMEN:
   Un viejo desván en una casa desconocida, un golpe en la cabeza y un extraño libro aparecen como única compañía del protagonista. Sumido en una extraña amnesia no comprende lo que está sucediendo. El miedo, la angustia y el desconcierto serán las emociones desde las que comenzará la búsqueda de una explicación racional. Así irá recorriendo un camino de autodescubrimiento personal y espiritual.


OPINIÓN PERSONAL
    A pesar de haber leído la sinopsis y saber que este tipo de lectura no es lo que más me seduce, decidí darle una oportunidad a su autor ya que amablemente me lo había mandado para que lo reseñase.
     Es un libro muy pequeñito y la lectura se hace  ágil y amena, con lo cual no hace falta dedicarle mucho tiempo. Sin embargo, creo que quizás el libro necesitaría de una segunda lectura más intensa y calmada para recapacitar en  algunos puntos sobre los que el protagonista hace una reflexión, pero, francamente, este no es el momento idóneo para mí. Lo que me interesa de la lectura ahora es disfrutar con una historia que me mantenga en vilo, que los personajes me fascinen, que hagan cosas, que interactúen unos con otros, que haya acción, intriga, amor, odio...y en este libro no he encontrado nada de eso.
     A su favor he de decir que la historia está bien escrita y que mantiene el interés por saber qué le está pasando al único personaje, si exceptuamos al propio libro al que el autor personifica, y los convencimientos  a los que llega a través de sus deducciones, partiendo de una situación extrema y angustiosa, pero,  fuera de eso, no ha removido nada en mí, tal vez porque no era el momento adecuado o porque me falta un ingrediente tan importante como es la fe o el sentimiento espiritual.
      Para resumir mi experiencia con el libro he seleccionado un pasaje en el que es el propio libro el que se dirige al lector y con el que me siento identificada:
Quizás estés pensando si éste es un buen momento para empezar a leerme, porque hay etapas en la vida en la que se está más centrado, más abierto a aprender, dispuesto a buscar cosas nuevas, a ampliar conocimientos… y otras en las que no se está para nada.
     No obstante, invito a otros a que prueben y descubran si para ellos el libro puede suponer un cambio en su manera de ver el mundo.





domingo, 7 de enero de 2018

EL PALITO GRIS



    Hoy, que en Aranjuez han caído los primeros copos de este año, me ha venido a la memoria este relato que escribí hace tiempo y que todavía no había publicado en el blog.

                                                         EL PALITO GRIS

     Grandes  copos de nieve van cayendo silenciosos sobre el cristal, donde permanecen un breve instante hasta que son retirados por el limpiaparabrisas. Blanca está entrando al pueblo por la "cuesta la varga", la entrada principal, pues se imagina que la otra, con la nevada, estará impracticable. Tendrá que recorrer todo el pueblo para llegar a la casa de su madre. Hace diez años que no viene, pero el tiempo parece haberse detenido en este rincón castellano. A su izquierda, las pozas donde las mujeres venían a lavar la ropa y de paso a enterarse de los últimos cotilleos del pueblo. Un poco más adelante, a la derecha, se abre el camino que lleva al cementerio donde  su madre venía todos los días a ver a su padre desde que murió. Debería girar a la izquierda, pero en lugar de eso siente la llamada de la iglesia y sigue recto. Hace muchos años que no pisa una, desde que se fue del pueblo. Casi sin darse cuenta se encuentra parada enfrente del gran portalón. Empuja pensando que encontrará resistencia pero la puerta se abre silenciosa. Avanza unos pasos y separa los grandes y pesados cortinajes rojos que separan el porche del interior. Un olor a incienso le hace recordar su niñez. Dirige su mano hacia la pila de agua bendita para mojar sus dedos y persignarse pero la retira como si le quemase cuando toca la fría piedra. La imagen de Santa Águeda, patrona del pueblo, le da la bienvenida ofreciéndole sus pechos cortados en una bandeja. San Sebastián la saluda también con el cuerpo atravesado por multitud de flechas clavadas en su cuerpo casi desnudo. No se oye a nadie. Los tacones de sus botas resuenan en el suelo de madera mientras se dirige hacia el altar. Desafiante, mira hacia el cristo crucificado que lo preside y sin arrodillarse, como hacía cuando era pequeña, continúa hasta la sacristía. El cuarto apenas ha cambiado después de tantos años, hay un mueble lleno de cajones que va de una pared a la otra. Enfrente, dos bancos de madera sin respaldo, los mismos que cuando ella iba allí.
    Blanquita está sentada entre su amiga Montse y su amiga Chus. Están en la hora de la catequesis porque este año tomarán la primera comunión. Don Felipe está hablando del octavo mandamiento. No robarás. Está citando un pasaje de la Biblia "vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego". Blanquita no entiende nada pero se imagina la carne comida por el fuego y siente miedo. Esa visión de las llamas le impide pensar en nada más hasta que Chus le pega un codazo en el costado. Don Felipe continua diciendo: “no es necesario que sea algo de mucho valor, el robo es pecado aunque sea de una cosa insignificante, y no vale con confesarse para ser perdonado, es necesario devolver siempre lo que se ha robado..." Blanquita piensa entonces en aquel día en que fueron a jugar a los "juegos reunidos" a casa de Merceditas. Había un juego que se jugaba con unos palitos del tamaño de un palillo de dientes, de color gris. Merceditas tenía muchos, y sin que se diera cuenta, Blanquita se guardó uno en el bolsillo del pantalón y se lo llevó a su casa. Ahora no puede pensar en otra cosa. Tiene que devolver el palito y luego confesarse, si no no podrá tomar la comunión y además irá de cabeza al infierno. Cuando salen de la catequesis Blanquita va directa a su casa. Le pregunta a su madre si cuando lavó el pantalón encontró algo en sus bolsillos. Ante su negativa, Blanquita va al cuarto donde está la pila de lavar y mira bien por todos los rincones. El palito no aparece.
   Blanca vuelve de nuevo sobre sus pasos y se dirige a la salida. Santa Brígida y San Blas la miran ahora. En la capilla que hay a su derecha está el confesionario. Una imagen descascarillada de la virgen la preside. Allí está Blanquita, arrodillada y llorando ante la rejilla. Dentro está Don Felipe. La niña, muy angustiada, ha ido a buscarlo al bar donde jugaba la partida. Don Felipe le ha dicho que lo espere en la iglesia, que irá enseguida. La niña respira aliviada y hace lo que le dice.
   La iglesia está vacía y Don Felipe ha cerrado por dentro para que nadie los moleste, dice. Blanquita le cuenta entre sollozos lo del palito: que no era su intención pero que ahora no lo encuentra y además Merceditas se ha ido con sus tíos a Francia y ya no tendrá manera de devolvérselo, aunque lo encuentre, y ahora no podrá tomar la comunión y su madre se enfadará mucho y además cuando se muera irá al infierno. Don Felipe le dice que no se preocupe, que hay otra manera de solucionarlo pero que no debe contárselo a nadie, porque él la cree y la va a ayudar. Blanquita respira aliviada y hace lo que le dice Don Felipe que para eso es cura y sabe perdonar los pecados. Rodea el confesionario, abre la puerta, entra, se arrodilla y hace todo lo que le dice Don Felipe hasta que al final le da la absolución.
    Blanca sale corriendo de la iglesia, se mete en el coche y se dirige a casa de su madre. La nieve continúa cayendo silenciosa y nadie la ve. Cuanto antes empiece, antes acabará de recoger las cosas que tengan algún valor y se volverá a la ciudad. La casa ya está vendida.
    Al abrir la puerta de la habitación de su madre, sus ojos se dirigen a la foto de comunión que hay encima de la cómoda. Blanquita está con sus amigas, todas vestidas de blanco, todas con un velo y con un rosario en las manos. Todas sonríen, excepto ella que tiene la mirada triste.