Acabo de leer este libro que me ha prestado un amigo y no he podido evitar hacer una entrada para recomendarlo. Trata de la relación que se establece entre un prisionero y un guardia del campo de concentración y nos muestra otro punto de vista , no por ello menos terrorífico, de la locura del holocausto nazi.
He seleccionado algunos fragmentos que nos hacen reflexionar sobre la condición humana.
"-Como te dejes llevar por tus fantasías, no sobrevivirás en este campo -dijo Grote-.Limítate a pensar en pequeño, en el instante presente. Vamos a disecar el pájaro y luego nos fumaremos un cigarrillo. No ocurre nada más."
"- Es que yo solo he estudiado arte; no se matar. Además , Grote no me ha hecho nada.¿ Por qué habría de matarlo?"
" A Marek lo asustó esa cifra. <Estos alemanes acabarán muriendo de éxito -pensó-.Ya no saben que hacer con los vencidos>"
"¿Cómo es posible que teniendo unos poetas, unos filósofos y unos músicos tan extraordinarios cometan estas atrocidades?"
" Puedes dibujar la estructura y por mí como si le pintas unos pájaros encima-le explicó el guardia de las SS-.Pero al ahorcado te lo has inventado; parece poco natural.
<Un hombre en la horca siempre parece poco natural> pensó Marek, pero no se atrevió a decirlo>.
" En el centro del tifón reina la calma"
"-Nosotros no matamos a nadie que no lo merezca-explicó Grote-. Aquí se obra con justicia.
<Sólo que determináis vosotros qué es la justicia>, pensó Marek"