martes, 4 de mayo de 2021

CATEDRALES…………………………CLAUDIA PIÑEIRO

 




TÍTULO: CATEDRALES

AUTORA: CLAUDIA PIÑEIRO

EDITORIAL: ALFAGUARA

OPINIÓN PERSONAL:

    La trama comienza treinta años después de la presunta violación, asesinato, descuartizamiento y quema de Ana, una adolescente de dieciséis años. 

     La historia está dividida en siete partes cada una de ellas perteneciente a un personaje que cuenta  su versión sobre lo que ocurrió treinta años antes en Argentina. A medida que va avanzando la novela cada uno de ellos nos va aportando datos hasta llegar al descubrimiento de lo que de verdad ocurrió, ya que cada uno tuvo una participación en los hechos. La religión católica y el fanatismo de alguno de sus miembros está muy presente dentro de la trama, como una crítica a la gente que se escuda en la voluntad dios para justificar todos sus actos con la convicción de que, sean los que sean, serán perdonados mediante la confesión. 

       LÍA: desde que aparece Ana quemada y descuartizada pierde su fe en Dios y se declara atea. Se viene a España desde Argentina y rompe completamente con su familia, excepto con su padre con el que se cartea, pero que no quiere que le cuente cosas personales hasta que no descubran al asesino de su hermana. Se siente culpable por no haberla escuchado  la noche antes de su muerte cuando quería contarle un secreto, porque piensa que tal vez no hubiera muerto.

     MATEO: sobrino de Lía. Siente vergüenza de sus padres que lo han educado en la religión católica hasta el punto de que querían que fuera sacerdote y que lo han hecho una persona totalmente dependiente de ellos. Animado por su abuelo, decide recorrer Europa  visitando catedrales hasta llegar a Santiago de Compostela donde está Lía y entregarle una carta en la que cuenta lo sucedido . Decide desaparecer para sus padres. 

       MARCELA: amiga de Ana. Estaba con ella cuando murió, pero sufrió un golpe muy fuerte que le produjo amnesia anterógrada por lo que recuerda sólo lo ocurrido antes del golpe. Sabe por qué murió su amiga , pero no puede contarlo porque le prometió guardar el secreto. Nadie le hizo  caso cuando dijo que Ana murió en sus brazos. Olvida absolutamente todo, por lo que no puede hacer una vida normal. Treinta años después, Alfredo, el padre de su amiga, contacta con ella para intentar averiguar lo que pasó.

     ELMER: criminalista forense que participó en el caso. Tenía muchas  dudas sobre el procedimiento con el que se llevó a cabo la investigación , pero no fue tenido en cuenta porque era novato en el equipo. Frustrado con la inoperancia y la corrupción del gobierno decide ayudar al padre de Ana en la investigación que este lleva a cabo por su cuenta. 

      JULIÁN: marido de Carmen, hermana mayor de Ana. Seminarista cuando ocurrieron los hechos. Preocupado sobre todo con la cuestión del celibato porque no cree que sea necesario. En un campamento se enamora de Carmen, pero mantiene relaciones sexuales con Ana. No asume ninguna responsabilidad sobre lo que pasó, solo de haber faltado a su voto de castidad. Cree que  al final todo lo que pasa es voluntad de Dios. Después de la muerte de Ana deja el seminario para casarse con Carmen, con la que tiene un hijo (Mateo)

        CARMEN: hermana mayor de Ana y Lía. Estudió teología, se considera muy católica y cree que su misión en el mundo es traer hijos para que sean católicos y lo mejoren. Se cree con superioridad moral sobre todos. Muy agradable y simpática de cara a los demás pero intimidatoria con su familia, incluso con su propio hijo. Cree que todo está justificado si se evita un mal mayor y que, en cualquier caso, todo es voluntad de Dios. Solo pudo tener un hijo ( Mateo). 

          ALFREDO: padre de Ana. Consiguió resolver la muerte de su hija y lo escribió en una carta para contárselo a  Lía y a su nieto (Mateo). Reniega de su hija Carmen a la que califica como fanática religiosa y no le perdona que, sabiendo lo que pasó, lo dejara vivir treinta años sin contárselo. Se enamora de Marcela, la amiga de su hija, aunque no la deja que lo anote en su libreta por lo que ella lo olvida cada día. 

       Me encanta el estilo con el que está escrita la novela, las técnicas y la estructura  que utiliza para mostrarnos la forma de ser y pensar de cada personaje a través de lo que ellos cuentan en primera persona, especialmente en el caso de Marcela, que para mí es el más entrañable y tierno de la novela, que tiene que utilizar lo que tiene apuntado de manera exhaustiva para contarnos todo lo que ocurre después de su accidente. 

     En el caso de Elmer, nos lo presenta mediante un diálogo con Alfredo en el que  solo nos cuenta lo que él responde, y no la pregunta de su interlocutor mostrando así que el personaje es extremadamente hablador. Elmer es el único personaje que no pertenece a la familia y que pone el punto oficial en la investigación, aunque de manera particular porque el caso está cerrado. 


     Me gusta mucho también la ternura con la que cuenta la historia de amor de Alfredo y Marcela, a pesar de la diferencia de edad entre ellos. 

   También a través de sus personajes, se nota una gran crítica al fanatismo y la hipocresía de algunos practicantes de la  religión católica, que justifican  determinados actos dejando la responsabilidad en último caso a la voluntad de Dios. Curioso que las personas que menos culpables sean de la muerte de Ana sean, sin embargo,  los que más culpables se sienten. 

     Me parece que está muy bien escrita y consigue,  sin utilizar los métodos típicos de la investigación de la novela negra o policíaca, mantener la intriga y a la vez hacernos un retrato profundo  de la forma de ser y de actuar de cada uno de sus personajes. Me gusta mucho la referencia al cuento de Carver “ Catedral” que motiva el título y está muy presente en la novela.     

       Del 1 al 5 mi puntuación es un 5. Nunca había leído nada de esta escritora, pero me ha encantado. 












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